Los días iguales
Tlatelolco
Ciudad de México
miguelon
La plaza de las mil culturas
Hoy es viernes y está fresco el ambiente y miro una película de soldados en la tele.
Van por una selva vietnamita con locación en Centroamérica. El tiempo vegetal de la conquista.
Cambio de canal y me encuentro una película checoslovaca y luego en otro un noticiero.
Las ventanas de mi casa están en México, D.F., el aire, las piedras negras y blancas, el aroma de las jacarandas, los edificios, la plaza, la iglesia, el cielo, el cielo, los cerros del norte.
Tomo café y convalezco.
Escucho un tren de mulitas pasar por el centro de la Plaza de las Tres Culturas.
De por qué es bueno tomar agua en lugar de tacos de carnitas cuando se convalece de una intervención quirúrgica
Miro mi tan costurado abdomen
Observo su piel oscura
Siento crujidos, sus sépticas flatulencias
Los tejidos expandirse como esponja.
Descanso frente a un video de los Beatles que miro una y otra vez
Sin descanso.
Reposo el cuerpo después de la cirugía
La piel busca regresar a su lugar
Oxígeno con plomo en la Ciudad de México.
En lugar de andar trasnochándome, bebiendo, caminando las calles,
Reposo frente a un video de los Beatles y tomo agua, aunque se me antoja un plato de birria estilo Jalisco, con cebolla y cilantro y limón.
Los tejidos buscan su sitio:
Mejor llenarlos con agua que con grasa,
Con oxígeno que con nicotina,
Con lasitud que con lascivia,
Con reposo y no con andar por ahí
Con guerra y no con paz.
¿Qué tengo qué decir hoy?
¿Para quién este esfuerzo?
Soy una voz más entre las muchas del idioma, lo intento.
No soy un encaminador de almas,
De maneras de organizarse,
De sumar y restar,
Aunque me preocupa la injusticia de la pobreza extrema
Y el desorden.
Escribo sentado en una silla,
El viento me da en la espalda.
Escribo y me mantengo vivo,
El ojo en el asunto:
Para quién escribo:
En el lado oscuro de la luna ha de hacer un frío de la chingada.
He estado tan solo, que casi muero.
Viví los últimos días de mi decadencia, hace poco,
Casi me muero y me entierran
Casi
Pero pude romper a tiempo
Saltar el río
Las piedras
Y estoy aquí
Mirando el rumbo, a tumbos.
Dos rocanroles antiguos
Para empezar
(mejor la música).
Tequila
A veces uno cree que basta
Con escribir poemas
Y ya.
Llegar a uno,
Y dormir el instantáneo sueño de las páginas
Y ya
Acostado en el papel,
Tinto.
Uno se sienta a escribir y no siempre halla,
Aunque busque.
Un caballito que necesita más carnada para devenir pegaso.
Vuela Hendrix en la guitarra y yo escribo
El sol pega en la pared, la persiana raya la paredes y el piso, como cuando era niño.
Las cosas amontonadas en un rincón
Las palabras, las cobijas en bolsas de plástico
Los cables eléctricos, los foquitos,
Un cigarro en una mano, otro en la otra.
Hendrix ondula el tiempo y yo escribo.
Tengo todavía la seña en el vientre, en el recuerdo, en la esperanza.
Miro a los lados y veo más cosas, pero me da güeva describirlas.
Mejor escucho la música y escribo.
Descruzo los pies, me desperezo.
Suena el teléfono y no contesto.
La ciencia es la verdad, así como antes era la religión
Hoy priva la razón
Cuando prive el corazón esa será la razón.
Ah cabrón
Mi corazón suena reposado en el aire
Su campana triste.
Canta como Peter, Paul y Mary:
"500 millas"
Y surge en mi alma un pesar antiguo
Humedece de frío mi pecho
"You can hear the wisle blowing five hundred miles"
Luego escucho tu leve ronquido
Y me salvo.
Como a rimas
Vas ligando mujeres
Como rimas vacías
A golpes de rima
Vas ligando mujeres
A golpes de rima
Como a mujeres
Te las arrimas
A esas mujeres
De sueño
Que nunca bostezan
Que nunca se avientan un pedo afuera del cuerpo perfecto
Cuyas cavidades sirven sólo para el amor
Las de los sueños
Que ligas sin resfriarte
Las sospechosas de ninfomanía
Preséntame una
Imaginarias
Al alcance de la mano
Asidas y asíduas a eventos
Y acontecimientos sociales
O puramente imaginarios
Todas ellas enfrentito
Escógete una con la mano
O con la mente
Mientras llega la ocasión
De llegarles nuevamente
Acaso acepten
Lo que en sueños cumplen
Tormenta que emane
De su corazón
Una tempestad.
Soñé que volaba
Doña Benita, sentada en una silla de pino me decía que la suerte nos destinó una doble vida en una sola: el sueño y la vigilia. El sol inspira la vida en acción, la luz; la luna, el sueño, el lado oscuro. En cada orilla ocurre la vida: ¡Todo es vigilia, todo es sueño, todo cierto! ¡El milagro de la respiración, cabalgar la yegua de la noche, el aire de la mañana, volar que sueñas!
Joaquín Vásquez Aguilar en Quetzaltenango
Invitado Joaquín , poeta mexicano, a Guatemala, C.A. como
Jurado a unos Juegos Florales Poéticos, al salir
una mañana de su hotel a comprar unas
cervezas perdió el camino de regreso. Apareció
unos días después en Quetzaltenango, habiendo
conocido “el fondo de Guatemala”, según me reveló.
1.
No harán de mi vida un argumento de telenovela, dijo y salió de cuadro.
En el lugar del nacimiento de la piel del vaso una perla de sudor y en los ojos la muerte. Después no se alcanza a ver nada, se pierde uno en las burbujas y en sobarle la pancita, se van las horas sin sentirlas. “Será por el sabor?, por la mirada salada? Nunca desaparecer...” Andar como Pedro por su selva, caminar horas enteras por ella sin tiempo ya y con todo el tiempo del mundo para él solo en la ciudad, en el panteón, en su selva, en la nuestra. Espuma la vida y asciende hacia la boca de cada uno de nuestros vasos; el trago es así, se muere uno enterito, se va uno todito, como la espuma y la frescura, al gañote.
El arma exacta, el cuerpo perfecto, letal, la sonrisa ideal; me mata, me muero por ella.
2.
Nunca viaja solo, va con su camisa y sus penas nomás causando lástimas; la fama y algo de dinero, la gloria de la poesía, el bolsillo vacío y la panza embotada de alcohol, viaja por los caminos y por el mundo que desea.
Hombre de emoción en pecho y prorrumpe cuanto puede en alabanzas a la belleza y a la vida y a los poetas; a ciertos poetas.
(Recuerdas cuando las preguntas te murcielagueaban y se te iban todas las ideas al carajo, como sueños al alcance de la mano que se esteraban de agua al despertar para apoyarse en el mundo de la “tierra firme”: abrir los ojos y amanecer otra vez, de cara al presente, a éste).
—Me he despedido de tanta gente, he ondulado la mano al aire tantas veces. Rostros que ya no recuerdo ni al ver su fotografía, tanto amigo de la primaria, tanto tío, tanta prima o vete tú a saber qué. Nunca viajo sólo: Antes de beber, siempre brindo: Salud, hermano.
— Salud.
3.
Voy perdiendo vida a cada paso,
Precipitado
Y no me importa
Porque nada quita la muerte a quien ha vivido.
Que si estoy acabado
O perdiendo el estilo,
(El cuerpo desnudo de una mujer me causa perplejidad,.
Mi voz se escucha a profundidad,
A distancia).
Hostigado,
Rehaciéndome en
Un sacerdocio de retos y restricciones,
Con evangelios del desierto en el bolsillo,
Ex acosado por fantasmas molestos y despiadados
Superando obstáculos,
Vagando con rumbo,
Limpio, como cualquiera,
Tan hábil o inhábil,
Hazte de cuenta.
Apegado a mi suerte,
Sinonimeado con ella,
Polvo y agua
Orgullo
Sueño
Valor y cobardía
Amor y odio
Memoria y olvido
Callado y triste
O desmadroso
Saludable
Enumerándome
Geometría
De brazos cruzados
Y alma,
Conmigo mismo,
En un triángulo cuyo vértice es la luna.
Oráculo chino
A W. A. M.
Los dioses mueren jóvenes
Los jóvenes que mueren se hacen dioses
Los divinizamos
La plenitud es siempre breve
Padre.
Si el sol muriera en plenitud
Nunca veríamos el ocaso
Si la cara blanca de la luna estallara
Nunca la veríamos decrecer.
Sentado a la tarde en la banqueta
Esperaba que algo sucediera
Y sólo los coches
Yo muy serio una mano en la barbilla
Los codos en las rodillas
Y mirando a la gente caminar
Como un poste más
Otro peldaño
Recordando a mi amiga
Una melodía de Weather report
Golpes
—"¿a quién quieres apantallar con esa sonrisita?"—
Rítmicos
Cabeza de un lado a otro
Al compás
De las puntas de los pies
Tú
Regresas y no has vuelto
quedó la piel de tu recuerdo
Tu sonrisa
Abierta de ladito
Tu mirada en esta calle
Mamá
Mi mamá es levantarse tarde los domingos,
Es juego: jugar.
Mi mamá es dulzura y cariño,
Santidad.
Mi mamá es una amiga.
Mi mamá es magia pura,
Alma pura,
Amor de mamá,
Humanidad.
Bajo un alero
Desde una playa frente a la mar del cielo miro una botella en el arroyo con su nota a la deriva. La lluvia lava la tarde en la mañana.
Unos amigos abren la puerta de la casa y uno entra en ella para guarecerse. Se conversa sobre la lluvia, el aire, el fuego, la tierra.
Pasa el Titán. Uno sigue su camino y bendice otra vez al santo de los viajeros.
DR Miguel Ángel Godínez Gutiérrez
migueloncito@yahoo.com
Tlatelolco
Ciudad de México
miguelon